Sueños eróticos

Fotografía de Google

Durmiendo estaba soñando con mi hombre.
Un cosquilleo sentí al soñarlo húmedo y cálido.
Disfrutar del más exquisito y erótico placer tenía ganas.
Mientras dormía apretaba mis muslos al ver su apetitosa carne.
Estaba erguida y bellísima.
Sus venas lucian radiantes.
Irradiaba lascivia y lujuria.
Sus testículos grandes y brillantes.
Me hacía delirar de deseo.
No podía aguantar el hambre que me provocaba
ver su glande rosadito.
Inmediatamente sentí la necesidad de 
alimentarme de su intimidad y calmar mi sed.
Apretaba mis puños imaginando que la tenía 
entre mis manos.
Abrí mi boca un poco como si la estuviera
degustando.
No podía abrir los ojos, quería que el sueño se prolongara.
Amaba soñar con su bendita intimidad que
irradiaba el deseo malsano.
Un sueño placentero tuve al soñar con él, mi hombre que me hace sentir deseada en todo momento.

Andy Pau

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